La retracción gingival es un problema muy común que puede deberse a múltiples causas:
Las consecuencias de esta perdida de tejido gingival son tanto estéticas como funcionales. A medida que el proceso avanza los dientes se ven descarnados y empiezan a apreciarse triángulos negros entre ellos, lo cual desluce considerablemente la estética de la sonrisa. Pero además la reducción del volumen de encía produce pérdida ósea, dado que el hueso busca siempre una distancia biológica con la encía que le permita mantenerse aislado de la cavidad bucal para protegerse de infecciones. Esta reabsorción ósea conlleva que con el tiempo aparezca movilidad de las piezas que pierden su soporte, lo que a la larga deriva en la pérdida de los dientes afectados.
Se trata de un proceso progresivo que puede empezar en la juventud con un avance muy lento, debido por ejemplo a gingivitis no tratadas, pero que en general tiende a exacerbarse a partir de los 40 años especialmente en personas que tienen un tejido periodontal fino (aunque esté sano) y en fumadores.
Los síntomas que deben alertarnos son cualquiera de estos:
¿Tiene este problema solución?
Si.
Hasta ahora el tratamiento más usual para este problema consistía en realizar injertos del tejido conectivo del paladar sobre la zona afectada (Se extraían trozos del paladar del paciente para ser usados como autoinjertos). Era un tratamiento doloroso y con un postoperatorio molesto, y que en la mayoría de los casos no permitía obtener la cantidad suficiente de tejido para solucionar el problema.
Actualmente contamos con un protocolo de regeneración tisular guiada que ofrece resultados excelentes, siendo mucho más eficaz, a la vez que menos doloroso y costoso.
Utilizamos un concentrado de plaquetas en una matriz de fibrina, obtenido de la propia sangre del paciente, que complementamos con membranas de colágeno cuando el caso lo requiere. Por lo general se necesita una única intervención para lograr la recuperación del volumen original de la encía y los resultados son estables a largo plazo.
Beneficios de este tratamiento:
Debido al desconocimiento, muchas personas se preocupan del aspecto y salud de sus dientes y sin embargo descuidan sus encías, sin embargo las encías y el hueso subyacente son el único soporte de nuestros dientes. De ahí la importancia de vigilarlas y cuidarlas, prestando atención al sangrado, dolor, retracción o inflamación, signos claros de alteración periodontal.
Nuestras visitas de diagnóstico incluyen sistemáticamente una valoración específica de la salud periodontal y una pauta de tratamiento o una rutina de mantenimiento en el caso de ser necesario. Existen medios para controlar la enfermedad periodontal si ésta se trata a tiempo.